- November 29, 2019
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Cada día somos más conscientes de las sustancias químicas y nocivas a las que estamos expuestos tanto en nuestros hogares como en nuestros lugares de trabajo o de entretenimiento, y tratamos de evitar los riesgos, sin embargo, no siempre consideramos todos los medios de exposición, uno de ellos son los populares salones de uñas.
Es muy común saber que estamos pasando cerca de un salón de uñas a través del olor que emanan, es un olor fuerte y característico que indica la presencia de compuestos orgánicos volátiles y otros químicos dañinos. No son un problema para los clientes que sólo pasan un corto tiempo allí, pero la situación puede ser diferente para los trabajadores que están expuestos durante largas horas.
Según una guía de seguridadrelacionada con los salones de uñas [1], publicada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), aproximadamente 155,000 personas trabajan en los Estados Unidos como manicuristas y pedicuristas. Estos son profesionales entrenados que proveen tratamientos de uñas incluyendo limado, pulido, aplicación de uñas artificiales, y manicura y pedicura.
El olor químico que identifica a un salón de uñas proviene principalmente de compuestos orgánicos volátiles o COVs. Son compuestos orgánicos (que contienen carbono) que se evaporan fácilmente a la atmósfera a temperatura ambiente. Los COV se emiten como gases de ciertos sólidos o líquidos. Los COV incluyen una variedad de productos químicos, algunos de los cuales pueden tener efectos adversos para la salud a corto y largo plazo.
Los químicos orgánicos son ampliamente utilizados como ingredientes en productos para el hogar, pinturas, barnices, desinfectantes, suministros para salones de uñas, etc. Todos estos productos pueden liberar compuestos orgánicos mientras se usan y, hasta cierto punto, cuando se almacenan.
Amenaza Química
Los técnicos de los salones de uñas se enfrentan a la exposición crónica a compuestos orgánicos volátiles (COV), que pueden conducir a resultados adversos para la salud, incluido el cáncer [2]. Ellos también están expuestos a niveles más altos de COV de los que se espera que encuentren en la mayoría de los hogares, ocupaciones o ambientes urbanos. Como resultado, estos trabajadores frecuentemente experimentan síntomas de salud relacionados con el trabajo. De acuerdo con la información sobre riesgos químicos proporcionada por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) [3] en su sitio web, algunos de los peores productos químicos utilizados en los salones de uñas y sus efectos sobre la salud son:
- Acetona (removedor de esmalte de uñas): dolores de cabeza; mareos; e irritación de ojos, piel y garganta.
- Acetonitrilo (removedor de pegamento de uñas): irritación nasal y de garganta; problemas respiratorios; náuseas; vómitos; debilidad; y agotamiento.
- Acetato de butilo (esmalte de uñas, removedor de esmalte de uñas): dolores de cabeza e irritación de ojos, piel, nariz, boca y garganta.
- Dibutilftalato (DBP), (esmalte de uñas): náuseas e irritación en ojos, piel, nariz, boca y garganta. Las exposiciones a largo plazo a altas concentraciones pueden causar otros efectos graves.
- Acetato de etilo (esmalte de uñas, removedor de esmalte de uñas, pegamento de uñas): irritación de ojos, estómago, piel, nariz, boca y garganta; los niveles altos pueden causar desmayos.
- Metacrilato de etilo (EMA), (líquido de uña artificial): asma; irritación de ojos, piel, nariz y boca; dificultad para concentrarse. Las exposiciones durante el embarazo pueden afectar a su hijo.
- Formaldehído (esmalte de uñas, endurecedor de uñas): dificultad para respirar, incluyendo tos, ataques similares al asma y sibilancias; reacciones alérgicas; irritación de ojos, piel y garganta. El formaldehído puede causar cáncer.
- Acetato de isopropilo (esmalte de uñas, removedor de esmalte de uñas): somnolencia e irritación de ojos, nariz y garganta.
- Ácido metacrílico (imprimación de uñas): quemaduras en la piel e irritación de los ojos, la piel, la nariz, la boca y la garganta. En concentraciones más altas, este producto químico puede causar dificultad para respirar.
- Metacrilato de metilo (MMA), (productos de uñas artificiales, aunque su uso está prohibido en muchos estados): asma; irritación de ojos, piel, nariz y boca; dificultad para concentrarse; pérdida del olfato.
- Compuestos de amonio cuaternario (desinfectantes): irritantes de la piel y la nariz y pueden causar asma.
- Tolueno (esmalte de uñas, pegamento para uñas): piel seca o agrietada; dolores de cabeza, mareos y entumecimiento; ojos, nariz, garganta y pulmones irritados; daño al hígado y los riñones; y daño a los niños no nacidos durante el embarazo.
Evitar estas sustancias por completo es un gran desafío. Algunos productos de uñas están etiquetados como “3-libres”, lo que significa que estaban libres de tolueno, formaldehído y ftalato de dibutilo. Los primers etiquetados como “libres de ácido” también afirman típicamente estar libres de productos químicos como el ácido metacrilato.
La lista anterior se refiere a los principales productos químicos a los que están expuestos tanto los trabajadores como los clientes en los salones, sin embargo, según un estudio realizado por EWG[4] al agua de drenaje de un salón en el área de la bahía de San Francisco, se detectaron cantidades de ftalatos que pueden entrar en contacto con usted a través de esmaltes de uñas, lociones y otros cosméticos, y que a veces no pueden ser detectados en las etiquetas de los productos debido a que sólo aparecen como “fragancias”.

¿Qué podemos hacer?
Una estrategia importante para minimizar la exposición a químicos en interiores en salones de uñas y otras instalaciones es la reducción de la fuente, es decir, la reducción del uso de químicos en primer lugar. Las políticas destinadas a lograr la reducción en origen podrían, por ejemplo, restringir el uso de ciertos productos químicos en los productos de uñas o crear incentivos para que las instalaciones utilicen productos sin esos productos químicos. La ventilación, es decir, el suministro y la extracción de aire de un espacio, es otro enfoque clave para reducir la exposición a contaminantes en interiores.
La Administración Federal de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) establece normas para la exposición a ciertos productos químicos utilizados en salones de uñas y otros lugares de trabajo privados. Sin embargo, la agencia “reconoce que muchos de sus límites de exposición permisibles (PEL) son obsoletos e inadecuados para asegurar la protección de la salud de los trabajadores”. Por lo tanto, la exposición a productos químicos en los salones de uñas que cumplen con las regulaciones de OSHA, pueden representar riesgos para la salud. OSHA también exige a los fabricantes de productos que entreguen a los propietarios de los salones de belleza hojas de datos de seguridad (HDS) sobre los riesgos para la salud y la seguridad de los químicos peligrosos utilizados en el salón. Los empleadores deben poner las HDS a disposición de sus trabajadores y ofrecer capacitación sobre los riesgos químicos a todos los trabajadores que utilizan productos que contienen el producto químico. La Agencia de Protección Ambiental también ha publicado materiales educativos para los empleados de los salones de uñas.
Sólo pudimos encontrar estas guías en inglés, lo que puede ser una barrera porque muchos de los trabajadores en este tipo de establecimientos pertenecen a comunidades de inmigrantes con conocimientos limitados de inglés.
Un informe publicado por el Departamento de Salud[5] del Estado de Nueva York, en el año 2016 coincide con lo publicado por OSHA y recomienda la aplicación de ciertas medidas para minimizar los daños a la salud de la exposición a los químicos que se han mencionado.
Estas medidas están enfocadas en mejorar la calidad del aire en estos establecimientos, sustituir los productos químicos utilizados por otras opciones sin tóxicos, exponer a través de la difusión de las HDS de los productos utilizados los químicos que pueden ser dañinos, disminuir la exposición directa de los trabajadores con el uso de los equipos de protección personal adecuados y elevar peticiones a los organismos de seguridad para el establecimiento de normas más estrictas que permitan regular y controlar estos salones de uñas.
- Mejora de la Calidad del Aire, se logra dejando entrar aire fresco siempre que sea posible, a través de la instalación de sistemas de extracción del aire. Si el salón no tiene un sistema de extracción debe mantenerse siempre encendido el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) durante las horas de trabajo.
- Sustitución de Productos químicos: estas medidas están destinadas a la eliminación de los químicos dañinos más comunes como el tolueno, el formaldehído y el ftalato de dibutilo. Varias jurisdicciones del Estado de Nueva York ya han tomado alguna forma de acción para eliminar o minimizar el uso de productos que contienen estas tres sustancias químicas. Como resultado, hay alternativas disponibles en el mercado.
- Certificación voluntaria: Establecer y administrar un programa de certificación siguiendo el modelo del programa de Salones de Uñas Saludables de California, aunque vale la pena considerarlo, es poco probable que produzca cambios significativos en la industria. Estos programas conllevan una carga de trabajo continua y requerirían importantes recursos adicionales de los organismos para establecer criterios de reconocimiento, examinar las solicitudes y aplicar las decisiones de aprobación.
- Uso de los Equipos de Protección Personal adecuados tales como guantes de nitrilo y mascarillas para protección respiratoria aprobadas por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH, de sus siglas en inglés)
- Difusión de las HDS de los productos utilizados para los servicios prestados en los salones y establecimiento e implementación de las prácticas recomendadas en los manuales publicados por los organismos regulatorios.
Con la aplicación de estas medidas y tomando en consideración las sugerencias y necesidades de los trabajadores de los salones de uñas van a lograrse poco a poco mejoras considerables en las condiciones laborales y en la salud de este sector.
Referencias:
[1] Environmental Protection Agency. March 2007. Protecting the Health of Nail Salon Workers. Disponible en: https://www.epa.gov/sites/production/files/2015-05/documents/nailsalonguide.pdf
[2] Aaron Lamplugh,Megan Harries,Feng Xiang,Janice Trinh,ArsinehHecobian,Lupita D. Montoya. Occupational exposure to volatile organic compounds and health risks in Colorado nail salons. June 2019. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0269749118346487?via%3Dihub
[3] Occupational Safety and Health Administration (OSHA). Health Hazards in Nail Salons. Disponible en: https://www.osha.gov/SLTC/nailsalons/chemicalhazards.html
[4] Environmental Working Group. July 12, 2007. Down the Drain: In Nail Salons. Disponible en: https://www.ewg.org/research/down-drain/%C2%BB-nail-salons
[5] New York State Department of Health. Review of Chemicals Used in Nail Salons. Disponible en: https://www.health.ny.gov/press/reports/docs/nail_salon_chemical_report.pdf
