- December 23, 2019
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El uso del tabaco, en todas sus formas, es un hábito bastante viejo, por lo menos en las Américas de donde procede la planta. Originalmente, su uso estuvo restringido a los médicos-brujos y sacerdotes, pero con el tiempo se hizo popular. Ha habido muchas personas que defienden su uso como también un número significativo de personas que se le oponen por el inconveniente que causa el humo o los riesgos que implica.
El tabaco fue introducido en el mercado europeo de forma intensiva entre 1500-1600 e incluso se usó como instrumento de valor para el intercambio comercial. Un siglo después (1700s) la industria tabacalera nació y prosperó, a pesar de las observaciones que en materia de salud iban apareciendo desde 1602, “cuando un doctor inglés comparó las lesiones observados en los deshollinadores con aquellas que producían el tabaco” [1, 2, 3]. “La principal razón del boom en Europa del tabaco estuvo asociado a la creencia de sus supuestas poderes curativos. De hecho, los europeos creían que ¡el tabaco curaba casi todo desde el mal aliento hasta el cáncer!” como puede leerse en la website de la Universidad de Boston.
En 1795 Von Soemmering, en Alemania, destacó el incremento en la incidencia de cáncer de labios en los fumadores de pipas. Tres años más tardes, en 1728 en USA, Benjamin Rush escribió por vez primera acerca de los riesgos del tabaco. En 1920 comenzaron a aparecer los primeros reportes en la posible relación del fumar con el desarrollo de cáncer de pulmón, correlación que será demostrada luego a través de diversos estudios realizados entre 1950 y 1960s [1].
Reportes que incluyeron no solo a Europa o América, pues ya en el siglo 17 el filósofo chino Fang Yizhi señalaba que el tabaco causaba “pulmones quemados” [4].
De cualquier manera, la industria siguió su crecimiento, y lucía imparable hasta la segunda mitad del siglo veinte cuando el consumo comenzó a declinar aparentemente a causa de cambios en las preferencias del consumidor y un incremento en la conciencia acerca de los efectos directos e indirectos asociados al uso del tabaco [1].
Más aún, mayores controles obligaron a la industria incorporar etiquetas de advertencia en sus productos, indicando el tipo de riesgos a los que se expone tras su uso [4].
Y así la industria se vio forzada a redireccionar sus esfuerzos hacia nuevos mercados (por ejemplo el mercado asiático, representa hoy casi el 63% del volumen que mueve esta industria) o al desarrollo de nuevos productos como los e-cigarrillos (e-cigs), las e-pipas entre otros [1, 5]. Y es precisamente del vapeo y sus riesgos de lo que haremos referencia en este artículo, particularmente los crecientes efectos adversos en poblaciones cada vez más jóvenes.
Auge y caída
El vapeo se mantiene en el top de la preferencia por el deseo de un consumidor que busca mantener el placer de la experiencia sin tener que enfrentar los riesgos que el tabaco supone. “Joseph Robinson, en 1927, soñó con el primer vaporizador eléctrico, como un dispositivo para uso medicinal” [6].
En 1963, Herbert Gilbert, propuso otro modelo que no llegó a captar la atención del mercado. Así vinieron otros con idénticos resultados, como el diseñado por Jed Rose (inventora del parche de nicotina). Será en los 2000s cuando comience a florecer el interés por este tipo de dispositivos conjuntamente con el auge de la industria del cannabis, pero será el farmaceuta chino Hon Lik quien será aceptado como el inventor del e-cig (2003) [6].
El propio Lik señaló que desarrolló la idea como intento por reducir su adicción al tabaco (después de la muerte de su padre, fumador crónico, por causa de cáncer de pulmón). No obstante, tanto él como muchos otros se hicieron “usuarios duales” al fumar tanto cigarrillos convencionales como los electrónicos [6].
En 2008 la propia OMS recomendó el uso de los e-cigs por “constituir una forma efectiva y segura de proceder en la terapia de reemplazo a la nicotina” [6]. A pesar de ello el crecimiento del vapeo fue lento al principio, pero a partir de 2016 su crecimiento se consideró explosivo y controversial, a medida que algunas compañías dirigieron sus campañas publicitarias a la población adolescente [6]. De hecho según la fuente supracitada, “Una cuarta parte de los adolescentes en USA ha probado alguna vez el vapeo, mientras que un 6% de los estudiantes del bachillerato vapean de forma regular”
Así los e-cigs, e-pipes (pipas electrónicas), y los e-líquidos (la parte más importante de “la experiencia” por ser la fuente del vapor que se inhala según algunos),comenzaron a hacerse populares y a formar parte de la jerga común y a ser considerados como hábitos socialmente aceptados.
A pesar de ello con el paso de los años, comenzaron a surgir querellas en tribunales contra algunas de estas compañías, argumentando el desarrollo de adición a la nicotina en personas que nunca habían fumado tabaco directamente, pues solo habían empleado los e-cigs. Pero lo peor vendría después, con una serie de muertes en jóvenes vapeadores que se produjeron en USA, asociadas a una forma “misteriosa” de enfermedad pulmonar.
De hecho, el 10 de diciembre de 2019, el CDC contabilizó un total de 2,409 casos de EVALI (Enfermedad Pulmonar Asociada con el Vapeo) en 50 Estados de USA, con un total de 52 muertes en 22 de los Estados [7]. Ya en 2012, en Australia se impuso la prohibición para la importación de los e-cigs, señalando que este tipo de dispositivo tenía “componentes químicos tóxicos que podrían causar problemas mayores a los causados por la nicotina presente en los cigarrillos” [8]. Estas medidas se han complementado con otras alrededor del mundo hasta el día de hoy, incluyendo el incremento en las advertencias procedentes de las autoridades sanitarias.
E-cigs: sus componentes y riesgos
Todo cigarrillo electrónico está compuesto básicamente por cuatro elementos; el cartucho (donde se deposita el líquido a ser inhalado una vez se transforma en vapor), el calentador (o vaporizador en sí mismo), la batería (que es la fuente de energía que calienta el líquido o jugo de vapeo como también se le conoce) y la boquilla, a través de la cual se inhala el vapor [9, 10].
El interés hasta ahora se ha centrado en las “sustancias tóxicas” a la que muchos hacen referencia incluso las propias autoridades sanitarias quienes no dudan en clasificar la situación como epidémica.
Para las autoridades regulatorias en USA, este tipo de dispositivos se incluyen dentro de la categoría de “sistemas de suministro de nicotina no-combustibles” (ENDS), como tales están bajo las regulaciones emanadas de la FDA entre otras agencias [11].
El “jugo de vapeo” está compuesto básicamente de agua, glicerina vegetal, propilenglicol, saborizantes y, nicotina [12, 13]. Pero la lista de aditivos no para allí, hay muchos otros contaminantes que se forman durante el calentamiento tal es el caso del formaldehído o la acroleína [14].
Se hace imperativo destacar que, una cosa es la lista de ingredientes en el empaque, y otra distinta la lista de químicos que se inhalan con el vapor. En este sentido, Becker [14] señala tan solo unos años atrás que,
“Los científicos han encontrado que los saborizantes regulares de vainilla, canela y cereza reaccionan con el propilenglicol, un componente básico en el jugo de vapeo, para crear nuevos químicos… que pueden actuar como irritantes de los pulmones tras uso prolongado. Y las personas desconocen que los están inhalando”
A ello habría que agregar que las propias autoridades sanitarias no están convencidas de la seguridad de la inhalación de propilenglicol o de la glicerina vegetal, a pesar de que lucen seguras para ingestión no así para su inhalación. El CDC ha puesto su atención en el posible papel del acetato de vitamina E en las muertes por EVALI, sustancia añadida en algunos de los jugos de vapeo [15, 16, 17]. De hecho se conoce que la exposición aguda al propilenglicol puede causar irritación ocular o de vías aéreas. Hasta ahora no son sus efectos directos los que parecen copar la atención, sino los efectos que surgen tras la combinación con los diferentes saborizantes utilizados. Aparentemente, las sustancias secundarias que se forman luego de la reacción del propilenglicol con el saborizante podrían causar algún tipo de cáncer.
Se conoce desde hace ya algún tiempo que el grupo de los aldehídos y el diacetil reaccionan para producir formaldehído. Que como se sabe es una sustancia irritante, así como carcinogénica. Se realizó un estudio para determinar la presencia de sustancias tóxicas en usuarios de e-cigs, duales y fumadores convencionales. Encontrándose que aquellos que usaron solo e-cigs tenían mayores concentraciones de estas sustancias tóxicas en orina [18].
Estos químicos incluyeron el acrilonitrilo, la acroleína, el óxido de propileno, la acrilamida y el crotonaldehído. Todos ellos se sugieren como posibles irritantes de vías aéreas.
En cuanto a la nicotina presente en este tipo de dispositivos, estudios sugieren que a pesar de que los efectos son menores a los que causa la exposición al tabaco, estos niveles son variables, como variable resulta la concentración de nicotina en sangre.
Realmente todos están preocupados por el efecto adictivo de la nicotina y su posible papel en algunos de los riesgos citados. De hecho se sabe que puede afectar el neurodesarrollo, incrementar el riesgo de cáncer (al parecer asociado con algunas de las sustancias secundarias formadas durante el vapeo), así como aumento en la probabilidad de que los adolescentes que se inician con el vapeo se transformen en duales o usuarios de cigarrillos [19]. Del mismo modo no debe desestimarse el riesgo de explosión o quemaduras a causa de las baterías, o la intoxicación aguda por nicotina por contacto directo accidental del jugo de vapeo con la piel, del mismo no debe desestimarse el posible papel negativo de la nicotina en el desarrollo fetal (en caso de mujeres embarazadas que vapean) [19].
Un comentario final acerca de las lesiones pulmonares observadas en este tipo de sujetos, conocidas como “pulmones de palomitas de maíz” o bronquiolitis obliterante. Debe pensarse en esa posibilidad, obviamente, si se usa regularmente e-cigs, más aún si se tiene alguno de los siguientes síntomas: dificultad para respirar, sonidos al respirar o silbidos, tos seca y cansancio [20].
¿Podemos prevenir tales riesgos?
Sin duda alguna que sí, evitando el uso de vapeadores o llevando a la práctica las sugerencias que hacen las autoridades sanitarias. En particular, evitar el uso de THC con vapeadores, así como también el uso de líquidos de procedencia dudosa o incorporar a las mezclas sustancias o productos no contemplados por el proveedor [21].
Del mismo modo, si se decide hacer uso de los vapeadores, ante cualquiera de los síntomas antes descritos o clínica sugestiva de infecciones respiratorias a repetición, sin causa aparente, debe consultarse a los especialistas. Mientras se hace uso de los mismos, tanto los e-cigs como los e-líquidos deben mantenerse fuera del alcance de los niños, si se es adulto debe protegerse la piel al momento de volver a llenar los cartuchos, así como proceder al descarte de los e-cigs conforme lo indica la etiqueta [22].
Referencias
[1] Cancer Council. (Without date). A brief history of smoking en Cancer Council NSW. Recuperado de https://www.cancercouncil.com.au/31899/uncategorized/a-brief-history-of-smoking/. Acceso en diciembre 13, 2019.
[2] Boston University Medical Center. (Agosto 31, 1999). History of tobacco en Boston University Medical Center. Recuperado de https://academic.udayton.edu/health/syllabi/tobacco/history.htm. Acceso en diciembre 13, 2019.
[3] Organización Mundial de la Salud. (Sin fecha). The history of tobacco en WHO Atlas. Recuperado de https://www.who.int/tobacco/en/atlas2.pdf. Acceso en diciembre 13, 2019.
[4] Tobacco free life. (2016). History of tobacco en Tobacco free life blog. Recuperado de https://tobaccofreelife.org/tobacco/tobacco-history/. Acceso en diciembre 14, 2019.
[5] Marco Trade News. (Abril 4, 2018). Asia enciende la industria del tabaco a nivel mundial en Marco Trade News. Recuperado de http://www.marcotradenews.com/noticias/asia-enciende-la-industria-del-tabaco-a-nivel-mundial-60957. Acceso en diciembre 14, 2019.
[6] Brueck, H. (Noviembre 12, 2019). The wild history of vaping, from a 1927 ‘electric vaporizer’ to today’s mysterious lung injury crisis en Insider. Recuperado de https://www.insider.com/history-of-vaping-who-invented-e-cigs-2019-10. Acceso en diciembre 14, 2015.
[7] CDC. (Diciembre 12, 2019). Outbreak of Lung Injury Associated with the Use of E-Cigarette, or Vaping, Products en CDC Smoking & Tobacco Use. Recuperado de https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/severe-lung-disease.html#. Acceso en diciembre 14, 2019.
[8] Consumer Advocates for Smoke Free Alternatives Association. (2019). A Historical Timeline of Electronic Cigarettes en CASAA website. Recuperado de http://www.casaa.org/historical-timeline-of-electronic-cigarettes/. Acceso en diciembre 14, 2019.
[9] National Institute on Drug Abuse. (Noviembre, 2019). Cigarrillos electrónicos (e-cigs) en NIH. Recuperado de https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/drugfacts/cigarrillos-electronicos-e-cigs. Acceso en diciembre 15, 2019.
[10] Matthews, C. (Abril 5, 2019). Vaping – A Journey Through its History en Vapingdaily. Recuperado de https://vapingdaily.com/what-is-vaping/vaping-history/. Acceso en diciembre 15, 2019.
[11] FDA. (Diciembre 9, 2019). Vaporizers, E-Cigarettes, and other Electronic Nicotine Delivery Systems (ENDS) en FDA tobacco products. Recuperado de https://www.fda.gov/tobacco-products/products-ingredients-components/vaporizers-e-cigarettes-and-other-electronic-nicotine-delivery-systems-ends. Acceso en diciembre 15, 2019.
[12] Myers, B. (Abril 25, 2017). What’s inside vape juice? En Wired. Recuperado de https://www.wired.co.uk/article/whats-inside-vape-juice. Acceso en diciembre 15, 2019.
[13] Nguyen, D., y Aamodt, G. (Enero 10, 2014). The Chemical Composition Found in the Liquid Refill Cartridge en Dentalcare.com. Recuperado de https://www.dentalcare.com/en-us/professional-education/ce-courses/ce451/the-chemical-composition-found-in-the-liquid-refill-cartridge. Acceso en diciembre 15, 2019.
[14] Naftulin, J. (Septiembre 27, 2019). Nicotine vape juice may contain ingredients like formaldehyde and a chemical used in weed killer. Here’s what they can do to your body. En Indiser Health. Recuperado de https://www.insider.com/what-chemicals-in-nicotine-vapes-can-do-to-your-body-2019-9. Acceso en diciembre 15, 2019.
[15] López, K. (Noviembre 19, 2019). Vape juice chemicals: What are you inhaling? En KCBD. Recuperado de https://www.kcbd.com/2019/11/20/vape-juice-chemicals-what-are-you-inhaling/. Acceso en diciembre 15, 2019. [16] Mammoser, G. (Noviembre 15, 2019). Chemicals Used in E-Cig Flavors Are Toxic and We’ve Known for Decades en Healthline Health News. Recuperado de https://www.healthline.com/health-news/vaping-may-be-worse-for-your-lungs-than-you-think. Acceso en diciembre 15, 2019.
[17] Blaha, M. (Noviembre 2019). 5 Vaping Facts You Need to Know en Johns Hopkins Medicine. Recuperado de https://www.hopkinsmedicine.org/health/wellness-and-prevention/5-truths-you-need-to-know-about-vaping. Acceso en diciembre 15, 2019.
[18] Johnson, J. (Septiembre 27, 2019). Does vaping without nicotine have any side effects? En MedicalNewsToday. Recuperado de https://www.medicalnewstoday.com/articles/326489.php. Acceso en diciembre 15, 2019.
[19] Shmerling, R. (Septiembre 4, 2019). Can vaping damage your lungs? What we do (and don’t) know en Harvard Health Publishing. Recuperado de https://www.health.harvard.edu/blog/can-vaping-damage-your-lungs-what-we-do-and-dont-know-2019090417734. Acceso en diciembre 15, 2019.
[20] Macarthur, S. (Sin fecha). Vaping: the good, the bad and the popcorn lung en MPHonline. Recuperado de https://www.mphonline.org/vaping-public-health/. Acceso en diciembre 15, 2019.
[21] CDC. (Septiembre 6, 2019). Enfermedad pulmonar severa asociada con cigarrillos electrónicos en IntraMed. Recuperado el https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=94839. Acceso en diciembre 15, 2019.
[22] American Academy Of Pediatrics. (Octubre 9, 2019). Información para padres sobre los cigarrillos electrónicos y los efectos de exhalar su vapor en Healthychildren.org en español. Recuperado de https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/tobacco/Paginas/Facts-For-Parents-About-E-Cigarettes-Electronic-Nicotine-Delivery-Systems.aspx. Acceso en diciembre 15, 2019.
